Una rotación de cultivos tiene como objetivo el
desarrollo de sistemas de producción diversificados que aseguren la
sostenibilidad del suelo promoviendo cultivos que se alternen año con año para
que mantengan la fertilidad del suelo y reduzcan los niveles de erosión. Toda
rotación de cultivos debe considerar los recursos y las necesidades de los
productores.
Los cultivos que se alternan año con año pueden ser
cultivos en surcos después de cultivos de granos pequeños, cultivos de grano pequeño
después de leguminosas, gramíneas después de una leguminosas y una variación de
alternancia de cultivos que depende de las condiciones agroecológicas de la
región. Para establecer una rotación de cultivos, es conveniente definir las
posibilidades de mercado de las cosechas, que los suelos sean los adecuados,
que se adapten al clima, que se cuente con la tecnología de producción
(semilla, maquinaria para siembra y cosecha, entre otros). Para definir si se puede
alcanzar su uso sostenido, es importante ver que la rotación de cultivos permita
un buen control de malezas, plagas y, que las raíces tengan tal desarrollo como
para explorar diferentes profundidades del suelo y que se mantenga la fertilidad
y las características físicas y químicas de los suelos.
La capacidad de las raíces de las plantas para explorar
terrenos lo cual permite la reducción de la disgregación de las partículas del
suelo por acción envolvente de las raíces y es por ello que también se reducen
los manejos del suelo.
Los cultivos en franas
constituyen un sistema de alternancia espacial de cultivos utilizados en
conservación de suelos, para cultivar terrenos de pendiente de 2 a 15 % en
franjas alternas y de ancho variable, con cultivos de escarda (en surcos) y cultivos
tupidos, los cuales generalmente siguen un programa de rotación.
objetivos
• Controlar el escurrimiento superficial y la pérdida de suelo
en laderas.
• Disminuir la producción de sedimentos en las áreas de
cultivo.
• Reducir la erosión eólica y el daño del viento a los
cultivos y conservar la humedad del suelo.
• Lograr una mejor utilización de los terrenos de ladera
y mejorar sus características físicas, químicas, de fertilidad y de aprovechamiento
del agua de lluvia.
Beneficios
• Reducen la erosión del suelo y aumentan el rendimiento
de los cultivos.
• Mejoran la superficie de los terrenos, acondicionándola
para las labores agrícolas
• Retienen y conservan la humedad en los terrenos de ladera.
Tipos de franjas
Considerando la diversidad de condiciones topográficas de
los suelos de ladera, el uso de monocultivo de maíz y los problemas de erosión
existentes en México, el uso de cultivos en franjas es una opción que utilizan
los productores para obtener una producción diversificada. de la misma manera al tener diversos cultivos los manajos del suelo y las practicas que se realizen, ayudaran en parte a mantener el suelo y reducir la erosion, aprovechando tambien la apertura a diversos mercados.
La utilización del abono verde como práctica agrícola,
conocida ya antes de la era cristiana, consistía en la incorporación al suelo
de masa vegetal no descompuesta, con la finalidad de conservar y/o recuperar la
productividad de las tierras agrícolas.
FUNCIONES DEL ABONO VERDE
Por medio del sistema
radicular, rompe capas duras y promueve la aireación y estructuración del
suelo, induciendo la preparación biológica del suelo.
La cobertura vegetal también ejerce influencia sobre la
humedad y la temperatura del suelo. La influencia en la reducción de las
pérdidas de humedad puede ser atribuida a una sumatoria de varios factores. Se
destacan las reducciones en la evaporación y el escurrimiento superficial y el
incremento de la infiltración y capacidad de retención de agua en el suelo.
Desde inicio del siglo se han realizado varios estudios
para observar el efecto de la cobertura vegetal en la reducción de la
escorrentía y de la erosión. Las primeras observaciones reconocieron el efecto
de la cobertura vegetal en la prevención de la obstrucción de los poros del
suelo y la consecuente disminución de la escorrentía superficial.
Al inicio de la década de 1940 fue realizada una
evaluación cuantitativa del efecto de la cobertura del suelo, en estudios
realizados con un simulador de lluvia, se determinó que la intercepción del
impacto de las gotas de lluvia con una cobertura de paja redujo la erosión en
aproximadamente 95%. la cobertura de 2/3 o ¾ de la superficie del suelo sería
suficiente para protegerlo del impacto de la lluvia y, prácticamente, eliminar
el transporte de suelo por salpicadura. Esta cobertura correspondería a
aproximadamente cinco toneladas de paja por hectárea. 2,5 t/ha de paja de trigo
fueron suficientes para ofrecer un 87% de cobertura del suelo y eliminar
completamente la escorrentía y la erosión.
La cobertura del suelo tiene una acción protectora por la
interceptación y absorción del impacto directo de la gota de lluvia,
previniendo así el sellado de la superficie y preservando la estructura del
suelo inmediatamente por debajo de la misma .De esa manera, la infiltración de
agua puede ser mantenida a lo largo de la lluvia. Por lo tanto, aumentando la
cobertura del suelo se reducen la desagregación y movimiento del suelo por la
salpicadura de la lluvia.
La cobertura del suelo es el factor individual de mayor
importancia en el control de la erosión hídrica. La cobertura del suelo puede
ser representada básicamente por la cobertura vegetal de las plantas en
desarrollo (período vegetativo) o por sus residuos






